Gabriela Mistral: cuando la poesía y la ciencia resisten juntas

10 de diciembre de 1945, Estocolmo, Suecia. La foto muestra a Gabriela Mistral junto a Artturi Virtanen, Premio Nobel de Química y los tres galardonados con el Nobel de Fisiología o Medicina: Alexander Fleming, Ernst B. Chain y Howard Florey. 

El galardón a Fleming, Chain y Florey se debió al “descubrimiento de la penicilina y su efecto curativo en varias enfermedades infecciosas”. Uno de los hitos de la medicina más importantes de la humanidad. 

En una misma foto ella, la poeta que a los 25 años escribió “Los Sonetos de la Muerte”, y los científicos que lograron generar un medicamento que ha salvado la vida a millones de personas. 

En el discurso de aceptación del Premio Nobel, Alexander Fleming dijo que el descubrimiento de la penicilina fue por una observación casual y que su único mérito fue seguir el fenómeno observado como bacteriólogo y no haberlo ignorado. 

¿Cómo se construyen la ciencia y la poesía? 

Edgar Morin (2011) afirma: “El descubrimiento de nuestra situación de desamparo en un gigantesco cosmos vino de los descubrimientos de la astrofísica. Eso significa que hoy es posible un diálogo entre ciencia y poesía, porque la ciencia nos revela un universo fabulosamente poético, sin dejar de redescubrir los problemas filosóficos capitales”. 

Gabriela Mistral es un ejemplo de eso. En su ensayo “Instrucción de la mujer”, publicado en 1906, afirmó: “Yo pondría al alcance de la juventud toda la lectura de esos grandes soles de la ciencia (…) Yo le mostraría el cielo del astrónomo, no el del teólogo”.

La observación de la naturaleza. El “darse cuenta” de que algo puede ser distinto, puede ser novedoso y llegar a ser un cambio universal dependiendo de cuánto conozcamos previamente, estemos dispuestos a entregarnos a la curiosidad y la pasión por descubrir. La verdadera libertad humana.

A pesar de venir de mundos completamente distintos, todos los premios Nobel de 1945 lograron cambiar el mundo y modificar sus trayectorias.

¿Puede ser la poesía una medicina? 

La expresión de ideas o metáforas pueden hacer que las personas se sientan mejor, atraídas por una conexión que no habían hecho nunca, o una explicación de un sentimiento que ayuda a sobrellevar los pensamientos disminuyendo el estrés y admirando la belleza, o simplemente otorgando consuelo y tranquilidad. 

El físico Niels Bohr decía que “cuando llegamos a los átomos, solo puede usarse el lenguaje como en poesía”. Porque la poesía es el camino, el lenguaje de los árboles, de la vida, de los pueblos.

También la poesía puede ser informativa de hechos médicos o científicos. La unión entre disciplinas es clave para abrir mundos y crear nuevas narrativas y realidades.

Violeta Parra narró las enfermedades infecciosas que asolaban a Chile a mitad del siglo XX en forma de décimas, por ejemplo: “Cayeron grandes y chicos con la terrible epidemia, más grande que la leucemia; murieron pobres y ricos. Al hoyo un tal Federico; al saco Juan Pimentel y dos qu’ estaban con él; unos tales Pérez Caro /  Que visitaron Lautaro / Jamás pudieron volver”.

También evocó la muerte temprana que no tiene consuelo. En el Rin del angelito señala “cuando se muere la carne, el alma busca su sitio adentro de una amapola o dentro de un pajarito” (…) “La explicación de su vida cortada con tal premura, la explicación de su muerte prisionera en una tumba…”

De esta forma, existe una resistencia poética, la palabra que se levanta frente a los tecnicismos y reducciones, transformando las ideas en belleza y siendo el lenguaje universal porque une la naturaleza y lo humano (si es que pueden separarse de alguna manera). 

“Tanto fervor tiene el cielo,
tanto ama, tanto regala,
que a veces yo quiero más
la noche que las mañanas”.

Este párrafo de “Noche Andina” del Poema de Chile de Gabriela Mistral quizás sea la inspiración de algún astrónomo que trabaja en el Valle del Elqui, el mismo de Rosalía con Efigenia y Lucila con Soledad. 

La ciencia también es resistencia, la generación de conocimientos es la expresión viva de la observación y la construcción, muchas veces colectiva y que no necesariamente se encuentra en círculos cerrados académicos. De cierto modo, todos tenemos la capacidad de crear nuevas ideas ya sea desde la poesía o desde la ciencia, incluyendo los múltiples caminos que existen entre estas galaxias de saberes.

Como dice Volpi, “escritores y científicos no son rivales, sino detectives que emplean la razón para desentrañar esa M [misterio] que anima nuestras pesquisas. La obsesión por desvelar estos misterios nos hace humanos”.

***

Alexander Fleming también advertía tempranamente que el uso indiscriminado de antibióticos como la penicilina, podría generar cepas bacterianas resistentes a los antibióticos, anulando el efecto deseado. Es lo que pasa actualmente, ya que al año mueren más de 5 millones de personas en el mundo por esta causa.

Morir. Morir porque el cuerpo se coloniza con bacterias que hacen daño y que el sistema inmune ya no puede controlar. Morir por otros, por negligencia, por falta de vacunas, por falta de higiene, por falta de cuidados. 

Hay enfermedades infecciosas que hace décadas diezmaban a millones de personas y gracias a los antibióticos, las vacunas y otras medidas ya casi no existen. Lamentablemente el auge de las noticias falsas y la desinformación ha hecho que enfermedades que estaban erradicadas hayan vuelto a afectar a las personas. 

“Te acostaré en la tierra soleada con una

dulcedumbre de madre para el hijo dormido,

y la tierra ha de hacerse suavidades de cuna

al recibir tu cuerpo de niño dolorido”.

Gabriela Mistral tenía 25 años cuando ganó los Juegos Florales de Santiago con “Los Sonetos de la Muerte”, un merecido premio a su poesía. La niña del valle del Elqui, la profesora rural, la diplomática, la maestra de maestras. La niña que pudimos ser todas, naciendo y mirando los cielos en la Patagonia, la costa inmensa, la Cordillera aumentada y el desierto florido.

Luego de su importante trabajo como profesora y directora de escuelas y liceos en Chile, parte a su primer viaje al extranjero a solicitud del Gobierno de México cuando tenía 33 años. Mientras tanto en Chile recibía recriminaciones de la élite por no tener el título de profesora, siendo que trabajó en educación desde los 14 años. A pesar de todo su legado, su obra y pensamiento no ha sido valorado ni conocido lo suficiente.

Una niña rural, de las quebradas del Elqui, al fondo del valle, logra ser una de las más importantes poetas universales. Gabriela: no hay estatua que reivindique tu nombre y fuerza creadora. Que tu obra sea ampliamente conocida y estudiada es un acto de justicia epistémica, más allá de cualquier otra acción.

***

Gabriela Mistral fue profesora de Higiene en Traiguén y escribió en 1926 un artículo titulado “Algo sobre higiene social en la América Hispana”, donde establece la importancia de la salud pública en la educación. Su sensibilidad y conocimiento también fue aplicado en contextos familiares.

Emelina Molina, media hermana de Gabriela Mistral, fue clave para fomentar su vocación de profesora desde temprano. En sus últimos años de vida, Emelina estuvo muy enferma, al parecer sufría de pulmonía u otra enfermedad infecciosa. Existe amplia evidencia epistolar sobre el rol de Gabriela Mistral en la mejoría y tratamiento médico de su hermana al pedir que se le aplicara penicilina, la cual en esa época era muy difícil de conseguir en Chile en esa época. 

En mayo de 1945, Isolina Barraza de Estay le escribe a Gabriela Mistral: “Fui a ver a mamita Emelina para darle su recado sobre la penicilina y darle noticias (…) Aquí esta milagrosa droga aún no se envía; llegaron si unas cuantas miles de unidades al Seguro Obrero de Santiago que la distribuye”. 

En una de estas cartas, el Sr. Pedro Moral escribe: “Indudablemente usted tenía razón al decirme hace algún tiempo que le aplicaran esa medicina, yo hablé a su médico y me dijo que no serviría de nada supuesto que esa droga solo hacía efecto en organismos jóvenes y parece que a última hora y como último recurso se la aplicaron con efectos muy favorables” (25/09/1945). La recuperación de Emelina fue evidente: “ha desaparecido todo peligro por ahora, gracias a la aplicación de la famosa penicilina, según dicen los médicos que la han atendido” (Zacarías Gómez, 25/09/1945).

Sus esfuerzos logran que su hermana se recupere por algunos años, falleciendo el 27 de marzo de 1947. El día anterior a su muerte “se le aplicó una inyección de penicilina cálcica con lo que creí tendría alguna reacción pero no ha sido así, pasó una noche pésima. El 24 en la noche estuvo haciéndome sus últimos encargos (…) Dijo que la esperará en la orilla para llegar juntas de la mano” (Cristobalina Trujillo, 26/03/1947).

***

Gabriela Mistral, queda claro, conocía bien el descubrimiento de quienes la acompañaban ese día recibiendo el Premio Nobel. En 1946 Florey visitó Chile y Ernst lo hizo en 1972.

Años antes, cuando se encontraba en Petrópolis, Brasil, en labores consulares, conoció al médico chileno Agustín Arriagada Valenzuela quien le comentó sobre sus investigaciones sobre los antibióticos y le pidió su ayuda para poder seguir investigando en el Reino Unido.

Gracias a sus gestiones que incluyeron contactos con el destacado investigador William J. Entwistle y el embajador de Chile en Reino Unido, Manuel Bianchi, el Dr. Arriagada pudo establecerse en el Sir William Dunn School of Pathology en la Universidad de Oxford, pudiendo colaborar con Howard Florey antes de obtener el Premio Nobel. 

El Dr. Arriagada fue parte del descubrimiento del antibiótico Ayfivin, aislado de la bacteria Bacillus licheniformis, que actualmente se conoce como bacitracina y se usa para curar infecciones cutáneas. Fue autor de distintas publicaciones entre 1944 y 1949 sobre nuevos antibióticos y sus aplicaciones.

El claro éxito de la penicilina a nivel global hizo que las recién creadas Naciones Unidas comenzaran con un programa de fabricación de antibióticos en distintos países del mundo. Chile fue uno de los pocos países elegidos. El año 1954 se creó la planta UNRRA  (United Nations Relief and Rehabilitation Administration) en el Instituto Bacteriológico, actual Instituto de Salud Pública en Santiago, funcionando entre 1954 y 1973. Para este fin fue fundamental el apoyo y ayuda del Dr. Ernst B. Chain, que también había obtenido el Premio Nobel junto a Gabriela Mistral y era cercano al Dr. Emiliano Armijo con quien trabajó en Italia. La planta UNRRA de Chile se cerró por falta de materiales y modernización, con ello se acabó una etapa importante que ayudó al país a mejorar la salud pública de su población.

***

Hoy existe una crisis a nivel mundial por la resistencia a los antibióticos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la resistencia a los antibióticos es una de las amenazas más importantes a la salud humana durante este siglo. La resistencia a los antibióticos consiste en que el uso a gran escala y sin supervisión de estos compuestos ha llevado a que las bacterias (que antes se morían en presencia de los antibióticos) sobrevivan a una amplia variedad de fármacos. El uso de antibióticos no solo se limita a la medicina, también son utilizados en la producción de alimentos animales y agrícolas. 

Un estudio realizado recientemente en hospitales de la zona central y sur de Chile liderado por el Dr. Munita detectó que los pacientes infectados con bacterias resistentes a los antibióticos tienen un “42% más riesgo de morir en comparación con aquellos con infecciones con bacterias susceptibles”. Además de la mortalidad, la resistencia a los antibióticos produce mayor tiempo de hospitalización y aumento de los costos económicos derivados de los tratamientos.

La solución a esta grave problemática, además de la prevención y uso controlado de los antibióticos, es la búsqueda de nuevos compuestos. Es por ello que existen enormes esfuerzos por mejorar el rendimiento de los existentes, sintetizar nuevos compuestos basados en productos naturales o buscar nuevos antibióticos desde la naturaleza. Los primeros antibióticos fueron obtenidos desde bacterias y hongos aislados del suelo. Sin embargo, es importante estudiar otros ambientes donde la diversidad microbiana sea diferente para aumentar la posibilidad de obtener compuestos diferentes a los ya existentes.

Los ambientes extremos son lugares ideales para ello, ya que los microorganismos que ahí viven tienen variadas adaptaciones a distintas condiciones ambientales, lo cual, junto con su alta diversidad, aumenta la probabilidad de obtener moléculas nuevas con actividades antimicrobianas. Los microorganismos no viven solos en el ambiente, interactúan entre sí en distintas matrices (suelo, agua, aire, tapetes microbianos, biopelículas). Estas interacciones muchas veces conllevan la comunicación química entre los microorganismos a través de la producción de moléculas que tienen una actividad biológica. En algunos casos, estos compuestos “atacan” a otros microorganismos teniendo, por tanto, actividad antimicrobiana. Esto se extiende a bacterias, virus, hongos e incluso células cancerígenas.

El documental “Life invisible”, dirigido por Bettina Perut e Iván Osnovikoff, y lanzado recientemente es parte de una serie de películas que relatan historias inspiradas en los avances reconocidos en los Premios Nobel. Este homenajea a Fleming y muestra el trabajo de nuestro grupo de investigación de la Universidad de Antofagasta y el Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB) en el norte de Chile. Los salares son ecosistemas de altura poliextremos que tienen un alto potencial de contener nuevas moléculas con actividad biológica, pero, a la vez, son ecosistemas amenazados por otros usos como la minería del litio. 

Los ecosistemas microbianos son frágiles y en particular aquellos con alta potencialidad biotecnológica, lo cual aumenta la urgencia de su preservación.

***

La muerte presente en distintas etapas en la obra de Gabriela Mistral, quizás se sintetiza en esta Canción de la Muerte:

La vieja Empadronadora,
la mañosa Muerte,
cuando vaya de camino,
mi niño no encuentre.

La que huele a los nacidos
y husmea su leche,
encuentre sales y harinas,
mi leche no encuentre.

La Contra-Madre del Mundo,
la Convida-gentes,
por las playas y las rutas
no halle al inocente.

El nombre de su bautismo
-la flor con que crece-,
lo olvide la memoriosa,
lo pierda, la Muerte.

De vientos, de sal y arenas,
se vuelva demente,
y trueque, la desvariada,
el Oeste, y el Este.

Niño y madre los confunda
lo mismo que peces,
y en el día y en la hora
a mí sola encuentre. 

Mistral fue integral, visionaria, rebelde, creadora. Mistral  no sólo elevó la poesía chilena al más alto nivel, sino que fue clave en su rol de diplomática y carta de presentación de Chile en el extranjero. 

Gabriela Mistral tuvo la claridad de apoyar a investigadores científicos y poner en práctica su conocimiento sobre la penicilina y otros avances. Tuvo que irse para brillar. Tuvo que irse para ser libre. Tuvo que irse para resistir.

El Premio Nobel de Gabriela Mistral fue también un triunfo del Valle del Elqui, una lluvia de poesía y anhelos por la vida. Gabriela Mistral inspiradora y completa.

ILUSTRACIÓN DE PATO VERA

1 comentario en “Gabriela Mistral: cuando la poesía y la ciencia resisten juntas”

  1. Gabriela incomprendida y muy evolucionada para su época. Mucha recriminación incluso de mujeres intelectuales de esos años como Amanda Labarca, que la desprestigio por no tener titulo universitario. Mexica y su ministro José Vasconcelos vio en ella una reformadora educacional, por lo que la invitaron a un proyecto educativo post revolución, fundo escuelas y apoyo grandes reformas con interés particular comunidades indígenas y rurales. Escribió un libro «Lecturas para mujeres» una antología para la educación femenina. Su paso por Mexica es reconocido hasta hoy.
    Buen articulo y necesario Cristina. Saludos cordiales y fraternos para ti.

    Miguel Alfredo Frías Recabarren.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo que trae enseñar

Hace unas semanas despedíamos a una amiga profesora que dejaba de dedicarse a la docencia para entrar en otros proyectos. Celebramos la valentía que implica

Leer más »

Condenados

El Plan de Lectura del Gobierno de Shile tiene una instancia que a mí como escritor me gusta mucho. No sé a quién se le

Leer más »
Ir al contenido