El ritmo de los otros
La alarma que anuncia el cierre de las puertas del metro se siente como un bisturí. No corta carne, pero abre una grieta. Es un sonido seco, metálico, más punzante que un grito. Entra por los oídos y se hunde en la garganta, donde se queda palpitando como una herida que nadie ve. Si no […]
El ritmo de los otros Leer más »
