La infancia, un animal herido
Cuando era niño, los árboles representaban para mí la imagen más nítida de aquello que pensaba debía ser la inmortalidad. No fueron pocas las veces que imaginé, durante esos primeros años, que había un parentesco secreto entre humanos y árboles. Imaginaba que el árbol era un ser humano castigado y sentenciado a la inmovilidad, condenado […]
La infancia, un animal herido Leer más »

